Muchos lugares solo se pueden disfrutar en verano. Por suerte, luego está Mallorca, que en febrero demuestra que el Mediterráneo también tiene su encanto incluso en invierno. Si pensabas que la isla solo te ofrecía playa y solecito, prepárate para todas las sorpresas que trae la isla en febrero (y además, sin multitudes).
Lejos del bullicio estival, Mallorca en febrero se muestra ante ti en su versión más tranquila. Los atardeceres dorados, el olor a almendros en flor y el calorcito del sol que se cuela entre los naranjos convierten la isla en un refugio perfecto. Es ese mes ideal para pasear sin calor, recorrer pueblos sin prisas y descubrir una Mallorca que en verano no se llega a conocer. ¡Sigue leyendo!
Clima en Mallorca en febrero: temperaturas, lluvias y qué esperar
La pregunta antes de viajar es qué tal será el tiempo en la isla en febrero, y la respuesta es que aunque no es para bañarse, ofrece un clima más agradable del que imaginas.
Las temperaturas rondan entre los 9ºC y 16ºC, con días de sol luminoso y otros algo más frescos. Puede llover ocasionalmente, pero muchos días se mantienen con un azul brillante, y aunque sople la brisa mediterránea sigue apeteciendo una terraza.
En Palma de Mallorca en febrero, los cafés frente al puerto o el paseo marítimo siguen teniendo vida, solo que sin colas ni agobios. Es el momento perfecto para descubrir la ciudad como lo hacen los locales, con una gabardina ligera, gafas de sol y puede que algún “pa amb oli” sobre la mesa.
Y si te preocupa el frío nocturno, trae una chaqueta o jersey. El secreto de este clima está en vestirse por capas, porque Mallorca puede traer una mañana primaveral, una siesta casi veraniega y un atardecer de manta ligera.
Qué hacer en Mallorca en febrero: planes para todos los gustos
Las razones para viajar a Mallorca en febrero sobran. Encontrarás buenas temperaturas para rutas y excursiones, un ambiente local sin aglomeraciones y hasta precios más amables.
Palma, por ejemplo, es una joya para redescubrir este mes. Puedes empezar el día visitando la Catedral de la Seu, cuya luz invernal atraviesa los vitrales creando un espectáculo de colores dentro del templo. Después, un paseo por el Casco Antiguo de Palma, lleno de patios señoriales, tiendas artesanales y cafeterías acogedoras.
Si eres más de naturaleza, el norte de la isla ofrece un paisaje espectacular de la Sierra de Tramuntana. Los pueblos de Valldemossa, Deià o Sóller lucen con una calma que en verano parece impensable. Sus calles empedradas, los cafés con chimenea y el olor del pan recién hecho diseñan un viaje inolvidable.
Playas, rutas y paisajes que también se disfrutan en invierno
Existen multitud de lugares que tienen un encanto especial en invierno y que estarán disponibles para ti sin aglomeraciones turísticas.
Caminar por la costa sin aglomeraciones
En febrero también puedes disfrutar de las playas de Mallorca, solo que en una versión más tranquila, sin toallas ni sombrillas, pero sí con el mar azul esperándote.
Lugares como Es Trenc, Cala Mondragó o Platja de Muro son perfectos para pasear escuchando las olas y respirando aire puro. Además, la luz invernal tiene una magia especial donde el mar parece más transparente y los atardeceres más fotogénicos.
Rutas de senderismo en la Serra de Tramuntana
Si hay un momento del año perfecto para descubrir la Serra de Tramuntana es este. Sin el calor sofocante del verano, los caminos se recorren con calma y las vistas se disfrutan sin sudores.
El Camí de s’Arxiduc o la ruta de Sa Calobra son opciones estupendas para senderistas con ganas de vistas imposibles. También puedes explorar Puig de Massanella, la segunda cima más alta de la isla, con un paisaje que alterna rocas, pinos y mar en el horizonte.
Y si lo tuyo es algo más relajado, bastará con un paseo por los bosques de encinas o los almendros en flor, que en febrero tiñen los valles de blanco y rosa. Es uno de los espectáculos naturales más bonitos del Mediterráneo.
Paisajes únicos y pueblos de cuento
Los pueblos del interior mallorquín son puro encanto en invierno. Alaró, Biniaraix o Fornalutx parecen detenidos en el tiempo. Las fachadas de piedra, los tejados rojos y el humo de las chimeneas crean una atmósfera capaz de conquistar a todo el que llega.
Además, febrero es un mes perfecto para recorrer la isla en coche sin atascos ni estrés. En pocos kilómetros pasas del mar a la montaña y de la calma rural a la elegancia de Palma, todo con un ritmo pausado y vistas de ensueño.
Eventos, ferias y propuestas culturales para este mes
El calendario en febrero comienza con las Fiestas de la Candelaria y San Blas, en pueblos como Sa Pobla o Porreres, donde la tradición se mezcla con música y gastronomía local. También destaca el Carnaval mallorquín con sus ruas coloridas y el humor que inunda las calles de Palma y otros municipios.
Pero quizás el evento más especial sea la Floración del almendro. A mediados o finales de febrero, los campos de Mallorca se cubren de flores blancas y rosadas, creando un paisaje tan mágico que muchos lo comparar con la nieve. Puedes disfrutarlo en zonas como Bunyola, Sant Llorenç des Cardassar o los alrededores de Inca.
Y si te gusta la cultura, el Teatro Principal de Palma siempre tiene programación en estas fechas, desde conciertos hasta óperas. Los museos, como Es Baluard o La Fundación Miró, también son compañeros ideales para una tarde más fresca de lo habitual.
Consejos prácticos para viajar a Mallorca en febrero sin sorpresas
Viajar en febrero tiene sus ventajas y algunas peculiaridades. Nosotros te recomendamos que alquiles un coche, porque las distancias son más cómodas en tu propio vehículo y te permitirá ir a tu ritmo. Además de informarte de los horarios, ya sea de restaurante o atracciones, porque en temporada baja pueden reducir su actividad.
Respecto a la ropa, nuestro consejo es que vistas por capas, pueden haber días templados, mañanas frescas y noches de jerseys. Y sobre todo, disfruta sin estrés, ya que en febrero te ahorrarás las colas, las prisas desaparecen y el aparcamiento deja de ser una misión imposible.
Ven a Mallorca en febrero y descubre su lado más tranquilo
El tiempo en Mallorca puede ser fresco, pero el espíritu mediterráneo sigue igual de cálido. Es un mes diferente, perfecto para descubrir la isla sin ruido, sin prisas y con la calma de quien viaja solo por placer.
Los paisajes florecen, las calles se llenan de vida local y la belleza del mar sigue intacta. Visitar Palma de Mallorca en febrero es sinónimo de tranquilidad. Así que sí, merece la pena visitarla. Contacta con nosotros para reservar tu apartamento en Mallorca al mejor precio. ¡Te estamos esperando!