Maria de la Salut es de esos pueblos mallorquines que te envuelven en calma desde que pones el primer pie en ellos. Situado en pleno centro de la isla, lejos del bullicio de la costa, con plazas tranquilas y un ambiente que podría estar sacado de otra época. Si buscas desconectar del todo y disfrutar de una Mallorca genuina este es tu sitio.
Aquí descubrirás cómo llegar de una forma fácil a María de la Salut en Mallorca, las fiestas que dan vida al pueblo, dónde disfrutar de una comida casera y auténtica, entre otras cosas que harán que solo tengas que reservar el alojamiento. ¡Sigue leyendo!
Cómo llegar a Maria de la Salut: rutas fáciles y opciones si te mueves por la isla
Maria de la Salut se encuentra en el corazón de Mallorca, a unos 40 minutos de Palma por autopista, lo que la hace super accesible si estás explorando la isla. Es un punto clave en la Pla de Mallorca, esa zona verde que buscan los amantes de la naturaleza y el campo.
Desde Palma puedes coger la autopista hacia Inca y desviarte por la Ma-13 hacia el centro y en un rato estarás aparcando en la plaza. Por otro lado, si vienes del norte, puedes bajar por la carretera de Inca y seguir recto hacia el interior; y en caso de que vengas del este, es un paseo llano por carreteras secundarias.
El tip práctico es que vayas en coche, porque así puedes salir de forma fácil a pueblos cercanos como Sineu o Petra que se encuentran a 10-15 minutos. Aunque también puedes ir en transporte público.
Las fiestas y tradiciones locales en Maria de la Salut es lo que hace especial al pueblo
Lo que realmente pone el alma al pueblo son sus fiestas, con ese ambiente de comunidad donde todos se conocen y la diversión se manifiesta en sus calles. Puedes disfrutar de música en vivo, bailes en la plaza y costumbres que se repiten generación tras generación.
Sant Joan (24 de junio)
Es la fiesta que pone a Maria de la Salut patas arriba durante varios días. Una de las cosas más espectaculares son los gigantes y cabezudos, hechos de papel maché que representan personajes históricos y populares del pueblo, que desfilan por las calles.
Por la noche la Plaza Mayor se transforma con orquestas locales, verbenas hasta las tantas y fuegos artificiales que se ven desde cualquier rincón del pueblo. El día 24 hay misa solemne en honor a Sant Joan, seguida de la procesión con la imagen del santo recorriendo las calles decoradas.
La guinda del pastel son los bailes típicos mallorquines, en los que sus bailarines se visten con sus trajes regionales y todo el mundo se une, incluso los visitantes. Además hay concursos de paellas gigantes en plaza donde participan familias enteras, castillos de guego que iluminan el cielo y puestos ambulantes con lo que más te apetezca comer.
Festa de Maig (mayo)
Esta fiesta celebra la llegada de la primavera con el pueblo cubierto de flores. Las calles principales se visten con tapices de pétalos y miles de rosas que las vecinas preparan durante días, creando pasarelas naturales que duran solo unas horas pero dejan imágenes inolvidables.
Hay una ofrenda floral a la Mare de Déu de la Salut en la iglesia parroquial, seguida de concierto de música folclórica con xeremias, el instrumento tradicional mallorquín, y bailes en la plaza.
El ambiente es sereno pero alegre, hay mercadillos artesanales con miel, embutidos, queso de Mahón y recuerdos hechos a mano. Puedes ver los puestos de plantas y flores donde puedes llevarte un recuerdo vivo; tampoco puedes olvidarte de la gastronomía local, es un must probar los flaons, la coca de patata y los buñuelos dulces.
También organizan talleres de flores, danza o repostería para que todos puedan disfrutar de la fiesta e integrarse.
Semana Santa y otras romerías
Las procesiones de Semana Santa son silenciosas y muy emotivas para los locales, cuentan con pasos antiguos que datan del siglo XVII que procesionan al paso de los cofrades. La Piedad y el Santo Entierro son los momentos más intensos con velas iluminando fachadas y un pueblo que se une en silencio.
Las romerías pequeñas a ermitas cercanas son uno de los planes más auténticos pero hay que acudir con respeto. Las caminatas por los senderos rurales con carros de bueyes, picnic compartidos bajo los olivos y cantos populares, son algo digno de ver. Los vecinos comparten su comida y seguramente acabes hablando con alguna familia local.
Si decides asistir te recomendamos que lleves algo para compartir, ya sea fruta o dulces. Así, te integras al instante.
Dónde comer en Maria de la Salut: sitios y estilo de comida para disfrutar sin complicarte
No pretendas encontrar aquí restaurantes de Estrella Michelin, porque el verdadero encanto está en la comida casera mallorquina. Piensa en menús del día generosos que rondan entre los 12 y los 18 euros o en paellas compartidas en terrazas al sol.
Si buscan una cocina local en su plena esencia te recomendamos que pruebes lechona asada crujiente, tumbet con verduras de huerta, frito mallorquín o arroz caldoso. Pero recuerda empezar con un pa amb oli.
Un sitio que no pasa desapercibido es la Plaça Major y sus terrazas donde puedes ver abuelos jugando con las cartas, niños en bici y campanas marcando la hora. Y no te olvides de disfrutar de las tapas, podrás disfrutar una ensaladilla casera, croquetas de jamón, pimientos de Padrón o fava pixum.
Descubre este rincón de Mallorca y úsalo como base para explorar
Maria de la Salut es pequeño, pero con una oferta de planes muy variada y que recordarás. Cada esquina merece la pena y cada fiesta te invitará a unirte, así que pásate por este pequeño pueblo del centro para disfrutar de una Mallorca en su estado puro.
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